Oposición a la incineradora es protección a nuestros derechos ambientales

0
683

La misión de la Red de Acción por los Derechos Ambientales es la protección y promoción del medio ambiente como un derecho humano. Esto significa que la protección del medio ambiente debería ser una obligación para el Estado, en beneficio de la salud de las personas. Sin embargo, vemos que en la capital de la región de La Araucanía, se trata de “ignorantes” a quienes defienden los derechos ambientales.

La razón por la que el proyecto de la planta incineradora de residuos WTE Araucanía fue proyectado en Lautaro, se debe a que el terreno en cuestión pertenece a uno de los socios de la empresa. Según ha trascendido, los análisis de aire producto del monitoreo en el lugar de emplazamiento, arrojaron que la calidad del aire en el parque industrial de Lautaro ya es de una mala condición. Esto debería impedir que se apruebe la instalación de una nueva industria contaminante como es el proyecto WTE Araucanía: una termoeléctrica en base a basura. Si dicha instalación no fuera contaminante, no habría problemas con que se instale allí. Esa es la razón por la que la empresa busca un nuevo emplazamiento, y se encuentra en conversaciones con el alcalde de Perquenco.

La idea de traer una industria contaminante como una incineradora de residuos, a una ciudad declarada como zona saturada, con índices de contaminación atmosférica francamente criminales, es abiertamente violatoria de los derechos ambientales de la ciudadanía de Temuco. Deberíamos buscar el disminuir los índices de contaminación de Temuco, y no aumentarlos con una nueva fuente. Pero las emisiones de una incineradora no son iguales a los de las chimeneas de las estufas. Todo lo que entre a incineración, tendrá que salir de alguna manera, ya que es una ley de la física que la materia no se destruye, solo se transforma. Materiales sólidos y no peligrosos, al ser incinerados se transformarán en cenizas peligrosas, y lo que es peor, gases y material particulado fino y ultrafino, como las nanopartículas que no pueden ser filtradas por ningún sistema usado por las incineradoras. Ese material ultrafino (a mayor temperatura, menor tamaño de partículas) estará compuesto por la recombinación de todo lo que ingrese a la incineradora, generando nuevos compuestos aún más peligrosos para la salud. Estas partículas pueden ingresar al torrente sanguíneo en una hora, y llegar a cualquier órgano de nuestro cuerpo, incluyendo los riñones, el hígado, el corazón, órganos reproductivos y el cerebro.

El modelo europeo de incineración de residuos está obsoleto, y cada vez son más las ciudades que desarrollan sistemas basado en los principios basura cero. Esas son las experiencias que nuestras autoridades deberían imitar.

Si queremos un futuro seguro para nuestras/os hijas/os, si queremos que comer huevos de campo, carne y leche de la zona, verduras y frutas locales, y el simple hecho de respirar, no esté ligado al riesgo de contraer cáncer y otras enfermedades, optemos por sistemas realmente sustentables, que no traen ningún riesgo a la salud del ambiente ni de las personas, como la alternativa Basura Cero. No sigamos transformando nuestro único planeta, en basura.

CONTACTOS:

Alejandra Parra 982874234

Enrique Pizarro 982 646 009

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here